1 ) Necesidad de seguridad: Se siente inseguro ante tanta avalancha de posibilidades, por lo que esencialmente busca marcas que le ofrezcan seguridad.
2 ) Defensa de lo tradicional: Si bien ya hubo movimientos más o menos puntuales en este sentido durante el siglo XX, esta sensación se ha generalizado.
3 ) Se impone la simplicidad: ofertas sencillas, que no trasladasen más complicaciones al cliente. Se acabaron las letras pequeñas, las cláusulas y las miles de versiones de los productos. Los lineales han tenido que ser menos profundos.
4 ) Exigencia selectiva: los consumidores han dejado de ser exigentes con todo aquello que compran. Lo son con una selección de productos y servicios con los que realmente sienten una verdadera implicación. En el resto, aumenta su umbral de tolerancia.
5 ) Obsesión por la privacidad: la nueva tecnología ha provocado que la exposición de la privacidad de las personas fuese mucho mayor, por lo que se demanda una gran protección de la misma, hasta tal punto de que si no se respeta, es un motivo para abandonar la marca.
6 ) Búsqueda de trascendencia: se consolida en la gran mayoría de los consumidores la búsqueda de trascendencia a través de experiencias de consumo diferentes y diversas que le permitan lograr una autorrealización.
7 ) Vuelve lo transaccional: en realidad, nunca se fue. A pesar de las numerosas corrientes de Marketing one to one, customización y CRM, ninguna empresa ha conseguido llegar a un nivel de excelencia destacado en un servicio personalizado. El cliente actual sabe que este tipo de servicios son imposibles y, salvo excepciones con productos y servicios de alta implicación, no le importa que se le ofrezca un servicio o producto menos personalizado y más estandarizado.
8 ) Menos impulsivos: el consumidor actual practica menos la compra por impulso y planifica más sus momentos de compra. Muchos se han convertido en los llamados consumidores estratégicos, porque aun teniendo una necesidad que satisfacer, esperan a satisfacerla en el momento en el que el precio sea el más conveniente (rebajas, descuentos especiales,…)
9 ) Menor búsqueda de la conveniencia: Se adapta a la oferta existente y vuelve a unos horarios más estándar y menos flexibles.
10 ) Menos especialización: En los productos y servicios, prefiere que estos sean más amplios y satisfagan un conjunto de necesidades varias en lugar de solo una aunque fuera con más profundidad.
11 ) La casa como refugio: la casa es el refugio donde el consumidor crea su castillo inviolable. Por tanto, necesita que esté dotada de multitud de posibilidades que le permitan disponer de todo aquello que necesite.
12 ) Papel relevante de la familia: el núcleo familiar vuelve a tener una gran importancia y es el motor social que define los hábitos, motivaciones y actitudes de los consumidores.
13 ) Más tecnología-más simple: el consumidor quiere más tecnología, pero la quiere más simple.
14 ) Conservadores: el consumidor actual no asume tantos riesgos como el del siglo XX. Quiere experiencias seguras que no le defrauden.
15) Se agudiza la percepción selectiva: el preconsciente del consumidor ha llegado a estar superentrenado para percibir de manera muy selectiva solo aquello que le interese.
16 ) Ha dejado de participar en el proceso de fabricación de producto o servicio: Simplemente demandan un servicio concreto o aprenden a consumir lo que se les ofrece si les parece interesante, pero no piden estar en el proceso de creación.
17 ) El grupo de pertenencia como eje fundamental: fuera de la familia, el consumidor busca pertenecer a grupos más o menos numerosos que sean los que le amparen y protejan frente al resto de la sociedad en su día a día.
18 ) La importancia del prescriptor: Pero esos recomendadores deben pertenecer al círculo de más confianza y más íntimo del consumidor.
19 ) Consumo racional: el consumidor solo compra aquello que pueda pagar y aquello que realmente le es útil. Se acabó el pedir créditos para el consumo y los pagos fraccionados a varios meses vista para cualquier compra. Solo lo hace en las compras realmente importantes. El resto, si no se puede comprar en efectivo, no se compra.
20) Vuelve la lealtad: el consumidor del 2054 desea encontrar una marca en la que confiar y serle fiel.
Por tanto, el cliente de mitad del siglo XXI es una especie de híbrido entre el de la era más industrial, en búsqueda de seguridad y simplicidad, y el consumidor de la era del conocimiento, que sabe lo que quiere y que esta muy informado.
Fuente: Friendly Business
¿En qué estudios o con qué ejes se han obtenido estas conclusiones?
Por: gemasanchezgarcia el Julio 2, 2008
a las 7:17 pm
Hola Gema. Añado la fuente de la que saqué este artículo, que me pareció interesante, para que recabes más información sobre el mismo.
Hasta pronto
Por: neoceo el Julio 2, 2008
a las 10:08 pm